Hay todo tipo de personas. Las hay que se creen lo primero que les cuentas, y las hay que no se fían ni de su sombra. Las hay que inventan todo tipo de respuestas sobrenaturales ante hechos que no comprenden, y las hay que intentan experimentar hasta descubrir la respuesta.
Este hecho se puede ver reflejado en muchos sitios. Nada más hay que fijarse en la cantidad de personas que creen en el horóscopo, o las que van a ver a un/a vidente.
Yo no me considero una persona crédula, de hecho intento encontrar explicaciones lógicas a lo que veo. Tendríais que haberme visto la cara cuando me enseñaron el “Pedro Responde”
.
Estábamos un amigo y yo en casa de un tercer amigo. Al parecer, los tres admirados con la capacidad de Pedro Responde de responder cualquier pregunta que planteábamos.
Comenzamos con un pregunta tipo: ¿De qué programa es el CD que hay encima de la mesa? Pedro acertó.
También probamos preguntándole la marca del periódico que había en la estantería. Luego el color de la camiseta de uno de nosotros. Luego el nombre del que llevaba la camiseta azul (ese era yo
), etc.
Estaba enormemente sorprendido. ¿Cómo respondía bien siempre? Parecía un gran misterio. Uno de mis amigo dijo que porque había un micrófono, otro porque el anterior hacía trampas con el móvil, etc.
Ciertamente no sabía la respuesta. No creía en algo sobrenatural, pero tampoco encontraba respuesta al problema, quizá porque mis (escasos) conocimientos de informática y de programación web me indicaban que Pedro Responde no podía acceder al micrófono (si es que había uno), y menos entender lo que decíamos. También me indicaban que usar el móvil tendría por necesidad una complicación: un identificador único de la pregunta, para poder distinguirla de las otras preguntas. Si no era algo informático ni era algo sobrenatural (para nada pensé ni siquiera en ese motivo), ¿qué era?
Siempre acertaba, y nunca era al azar, daba siempre en el centro de la cuestión.
Se ocurrió hacerle preguntas comprometidas, tipo quién es el mejor de amigo de fulano, pero mis amigos no quisieron. Luego opté por preguntar las contraseñas de las cuentas de hotmail de algunos de ellos, pero tampoco querían. Realmente pensaba que no querían por miedo de que la respuesta fuese leída por el otro.
Al rato noté algo raro en mis amigos. Uno se acercaba al que estaba “al mando” del teclado y le susurraba algo. ¿Por qué? Fuese lo que fuese yo no estaba en el ajo. Además ellos ya estaban juntos cuando yo llegué. ¿Qué andarían tramando?
Realmente no lo atribuí a Pedro Responde, sino a alguna cosa del instituto, así que no lo relacioné con el tema real.
Más tarde me contaron la verdad, la forma de funcionar de Pedro Responde.
Yo no voy a explicar cómo funciona. Sólo os puedo decir que no es algo sobrenatural. Es lo más simple del mundo, la primera pregunta que os hicisteis al ver el formulario de Pedro Responde es la pregunta que os llevará a la respuesta.
Como mis amigos no me explicaron exactamente cómo funcionaba Pedro Responde, decidí buscar “Pedro Responde” en Google, y así hallé la explicación principal, un explicación que aclara el funcionamiento de Pedro Responde, explicando cómo ser tu el que engañe en lugar de ser el engañado.
Enero 25th, 2008 a las 2:29 pm
Jeje… Como picaste… Aunque la verdad, es muy divertido ver cómo los demás miran a ver cómo es posible. Yo no me lo creí, vamos, porque no me hicieron el truco. Me lo enseñó un amigo al que se lo hicieron, y como él no sabía el truco, pues no funcionaba. Más tarde investigando en la web, leí el truco.
Por eso puedo decir que fui el único que no caí, jejeje.
Enero 25th, 2008 a las 2:32 pm
Ya, si te lo presentan sin saber el truco la reacción inmediata es una sorpresa inmensa.
Realmente no tenía ni idea de por qué adivinaba las respuestas
Pero cuando me dijisteis el truco…
Junio 27th, 2008 a las 1:42 am
QUIEN VA HA HACER MI PROXIMA NOVIA
Junio 27th, 2008 a las 6:11 am
¿? Mi no compreder