¡¡Avatares!! Ortografía
Nov 01

La verdad es que hay cosas que no puedo oírlas y no escribirlas aquí, ya me autocensuré en el artículo sobre Halloween (inicialmente iba a ser una crítica a las personas no creyentes que celebran fiestas religiosas) pero en esto no me puedo censurar.

Resulta que mucha gente devuelve el daño que le han inflingido (ejemplo: me pegan y yo se la devuelvo) pero hay veces que se es muy retorcid@ en la venganza, hasta puntos impensables.

Y la “venganza de hoy” trata sobre… … … el “amor”. Sí, efectivamente, está entre comillas, ¿y por qué? pues ya lo leerás, impaciente :).

Pongamos un ejemplo para introducirnos en lo que quiero explicar: Yo conozco a alguien, le pido salir. Hasta ahí “ok”. Luego por un motivo “desconocido” esta persona deja de hablarme, tratar conmigo, etc en resumen: como si no existiese. Luego la misma persona me pide salir de nuevo.
¿Y yo que le digo? Por una parte no, después de lo que me ha hecho… pero por otro lado sí, así se lo haré yo a él (o ella :) ).

Bien, ese era un ejemplo totalmente inventado, sin embargo este otro es la “historia” que me contó un@ amig@ (por mantener así su personalidad oculta, por favor, no preguntéis quién es, ya que no lo diré…).

Se conocieron de rebote (tenían algunos amigos comunes y así se conocieron) y salieron durante un par de semanas. Cortaron porque la otra persona tenía una amiga en el hospital. Durante un tiempo (otro par de semanas) estuvieron sin hablarse ni verse ni nada de nada. Después mi amig@ descubrió a través de uno de sus amigos comunes (no sé si era chico o chica… no soy tan cotilla :) ) que no tenía ninguna amiga en el hospital y que durante ese tiempo no había “cambiado de pareja”. Ahora le vuelve a pedir salir a mi amig@, ¿y que va a hacer este/a?

Pues vengarse, cómo no. Va a volver a salir para después cortar. ¿Qué os parece?

Desde luego a esta persona la conozco desde hace unos 11 años, así que más o menos sé cómo es, pero ahí veo reflejada la forma de pensar de la sociedad actual, pagan con la misma moneda.
Y es que lo más probable es que esta persona no se haya parado a pensar que quizás si no fuese a hacer esto una persona no se sentiría dolida y no haría el “acto reflejo” que es la venganza, y tal vez, con esa forma de actuar otras personas que llevarían a cabo su venganza se parasen a pensar dos veces ¿debo o no debo hacerlo? y tal vez no lo hiciesen.
En resumen, hay que ponerse en el lugar del otro.

La venganza podría clasificarse como un círculo vicioso, en el que si entras es difícil salir y cada vez estás más dentro y es más complicado salir de ella.
Pocos tienen la oportunidad de haberse parado a pensar en eso, o haber visto como otro actuaba en consecuencia, así que ¿por qué no predicamos con el ejemplo?

¿Os habéis parado a pensar cuánta gente os habrá hecho daño porque no pensaron en el daño que os hacían o cómo les gustaría que les tratasen? En mi opinión, mucha gente debería sacarse de encima el egoísmo y pensar de vez en cuanto en los demás.

Uff, ya me veo comentarios como “Si me pegan la he de devolver”…

Imprime este artículo

Dejar una respuesta